El gobernador regional de Arica y Parinacota, Diego Paco Mamani, sostuvo una reunión en la zona fronteriza con el ministro del Interior del Perú, Vicente Tiburcio, en el marco de la nueva crisis migratoria que se vive entre los complejos fronterizos Chacalluta (Chile) y Santa Rosa (Perú), tras el refuerzo del control policial y militar ordenado por el gobierno peruano en la región de Tacna.
El encuentro se produjo mientras el Gobierno del Perú despliega efectivos policiales y militares en su frontera sur y declaró de un estado de emergencia para contener el ingreso de migrantes irregulares, en respuesta al aumento de personas que intentan salir de Chile hacia el norte del continente.
Durante la cita, el gobernador Diego Paco expresó su preocupación por el efecto humanitario de estas medidas, advirtiendo que la decisión de reforzar la frontera peruana puede dejar a cientos de personas varadas en tierra de nadie, entre ambos complejos fronterizos.
“Por el momento no hay datos oficiales, pero sí, en conversaciones con PDI, con Carabineros de Chile y también con el Ejército, nos han indicado que hay un aumento del flujo de personas migrantes que están tratando de pasar por Perú para dirigirse a sus países. Para nosotros es una situación muy preocupante, porque esto no es solo de ahora, esto viene como ustedes bien lo saben desde hace mucho tiempo”, señaló la autoridad regional.
El gobernador enfatizó que el anuncio del presidente del Perú de levantar una barrera fronteriza con presencia del Ejército implica que muchas de estas personas quedarán atrapadas entre Chacalluta y Santa Rosa, sin poder avanzar ni retroceder. “Con el anuncio que ha determinado el Presidente del Perú, con poner una barrera fronteriza con el Ejército del Perú, ellos quedarán varados entre Chacalluta y Santa Rosa. Lo que hoy urge, y hoy es más importante que nunca, es colaborar y trabajar en conjunto para lograr garantizar que los migrantes puedan llegar a su destino, pero respetando todas las normas, las leyes y los consensos que se realicen”, añadió Paco.
En la reunión, el gobernador remarcó que la respuesta no puede limitarse a decisiones bilaterales, sino que debe incorporar a otros países de tránsito y destino: “Esta no va a ser una decisión solo de Perú y Chile, también debemos sumar a países como Ecuador y Colombia, porque el fenómeno migratorio es regional y requiere respuestas regionales”, afirmó.
Paco valoró la presencia del ministro del Interior del Perú en la frontera como “una buena señal de que se están tomando acciones concretas”, pero recalcó que dichas acciones deben ir acompañadas de mecanismos de coordinación que permitan resguardar los derechos humanos de las personas migrantes y, al mismo tiempo, otorgar certeza a las comunidades fronterizas de Arica y Tacna, que hoy enfrentan un clima de alta tensión.
Finalmente, el gobernador anunció que el Gobierno Regional de Arica y Parinacota seguirá insistiendo ante el Ejecutivo chileno para que refuerce la presencia del nivel central en la zona y se sume “con decisión política y recursos concretos” a un esfuerzo multinacional que permita ordenar los flujos, evitar que más personas queden atrapadas en la frontera y asegurar una salida regular, segura y digna para quienes hoy están en tránsito.